Ya llevo en Minsk unas seis semanas, y la
cosa ha cambiado bastante desde la última entrada del blog.
Nos cambiaron de hostal, a uno nuevo
(yeaahhh!), en este tengo que pagar, unos 6 euros por 5 semanas, jaja, el otro
era gratis. El austriaco se fue hace 10 días, así que solo en la habitación, y
como en la otra no hay nadie, tengo baño y cocina para mí, de momento estoy
como en un piso casi gratis, pero con normas estúpidas como que no puedo entrar
entre las 12 de a noche y las 6 de la mañana... esta semana no he conseguido
llegar a la hora ningún día, pero bueno, las señoras que trabajan aquí saben
que no las entiendo, así que de poco las sirve echarme la bronca. También se fueron la chica española y el
inglés. El turco está viajando por ahí, porque acabó las prácticas y del otro
turco no sé nada, jaja, pero vamos, que no me aburro nada, quedo con las chicas
de la asociación y algún coleguilla de aquí.
En el trabajo sin más novedades, excepto
que me mandaron traducir algunos archivos de inglés a español, en vez de pagar
a traductores... :P
Lo más reseñable de estas semanas han
sido dos festivales que hemos ido.
El primero fuimos cuando aún estaba por
aquí el austriaco. Era un festival de música con más actividades, a unos 100km
de Minsk. Las anécdotas empezaron desde el principio... lo dejamos todo para el
último día, ya me veis a mí buscando entradas para el festival por Minsk,
preguntando a la gente, o no me entendían o pasaban de mí, al final me encontré
a una amiga (es facilísimo encontrarse a alguien en una ciudad de casi 2
millones de habitantes) y me ayudó, pero ya no vendían las entradas anticipadas
y tendríamos que comprarlas más caras en el festival. También conseguimos el
último día alquilar una tienda de campaña, curioso, sí, las alquilan. Para ir
hasta allí, una de las chicas de la asociación contactó con un tío a través de
facebook para que nos llevase... vale, el tío era raro, no, lo siguiente, con
su flamante coche de 1976, 100% soviético, saliéndose de la carretera al tomar
las curvas, sin cinturones, escuchando música clásica y un conocimiento de
inglés de 4 palabras, una situación de lo más curiosa, sin duda, pero por lo
menos nos revendió unas entradas bastante baratas, golpe de suerte. Por lo
demás el festival estuvo muy entretenido, muy variados los estilos de música,
así que lo dimos todo bailando, aquí os dejo unas fotos de momentos varios,
algunos muy curiosos, sí. Aún tengo que conseguir una foto de una batalla de
una lagartija contra una araña muy rara en mi mano, me hice amigo de muchos
animales, jaja.
El segundo festival era en plan
tradicional-folclórico, en un “pueblo” con casas muy antiguas, en el que vimos
y participamos en danzas regionales, jaja, me la liaron un poco y acabé
bailando con una chica unos pasa-calles bielorrusos, muy enriquecedor todo.
Luego también hubo conciertos en plan medieval, y mas batallas de caballeros
medievales; se ve que este rollo les gusta mucho aquí. Además pude probar ciertas
bebidas tradicionales no demasiado suaves, además de comida típica.
Por lo demás últimamente estoy preguntando y enterándome de un montón de cosas de la situación política actual, y de la historia del país, además de probar bastantes cosas típicas de aquí, como una especie de cerveza hecha a partir de miel y cosas por el estilo. Me han pasado además música censurada y prohibida por estos lugares, y he estado viendo vídeos de las protestas que hubo hace unos meses. El otro día, por ejemplo, han aparecido en internet unas fotos de unos chicos rusos sacando fotos desde lugares en los que está prohibido entrar: túneles del metro, el tejado del edificio en frente de la KGB... y cosas así, ha habido un revuelo muy grande, poniendo en duda la seguridad en la ciudad, ahora esos tíos son los ídolos de los jóvenes de aquí. Además estoy intentando aprender algunas palabras y frases en ruso, poco a poco, al menos se leer el cirílico.
Este fin de semana lo he dedicado a andar
en bici por ahí, que me han dejado una mountain-bike estos tres días, tienen un
carril bici larguísimo, de más de 30km, pero vaya avispados los que diseñaron
los puentes, son tan empinados que casi todo el mundo se tiene que bajar de la
bici.
Por cierto, anécdota: hicimos una de
tantas cenas, preparé una tortilla bastante grande, y dije a la chica del piso
que podíamos dejar un trozo para su madre, pues la madre acabó llevando la
tortilla a su trabajo diciendo a sus compañeros que era ¡tortilla española
original!
Y nada, ya tengo el pase de interrail y
mi vuelo de vuelta a España, saldré de aquí el día 2 de octubre e iré poco a
poco hasta Milán, de donde sale mi avión el día 17, ya lo tengo todo bastante
planeado y pensado, pero ya lo contaré.
Actualización: se me olvidaba, y es que esto fue justo después de la anterior entrada. Tuvimos una fiesta, en casa de la chica del metro, cuanto menos, curiosa, the Nose-Party. Teníamos que llevar la nariz con alguna forma original, con lo que se convirtió en la fiesta del Unicornio, como veréis en una foto, y allí estaba todo decorado con narices, muy cómico todo: juegos de cartas, habitación zen, twister... Pongo aquí las fotos que no atentan contra mi dignidad como persona.
Salud y libertad (que por aquí no hay
mucha).
P.D: Cambié el diseño del blog, me gusta
menos, pero así puedo poner esas cosillas a la derecha del contenido, tengo
pensado además hacer alguna sección para hablar más objetivamente de los países
que voy conociendo, en plan información, por si alguien lo necesita. Ya
cambiaré la cabecera por una más grande.
P.D.2: Os dejo el flickr del artista de las mejores fotos que subo, creo que se nota la diferencia de calidad, jaja: http://www.flickr.com/photos/mr_fuzzz/








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